5 errores más comunes de la planificación

Las épocas de planificación tienen su encanto particular. De hecho, la palabra misma tiene una estructura, un componente que nos llama a la sensación de que tenemos una varita mágica para lograr lo imposible. Me recuerda precisamente al momento cuando la profesora del colegio le entregaba la lista de útiles escolares a mis padres, en ese listado de implementos estaba TODO lo necesario para un año fructífero y exitoso.

 

¡Cómo hubiésemos querido que este 2020 la “maestra Jimena” nos hubiese entregado esa lista de implementos para poder llegar a nuestros objetivos y terminar el año exitosamente! ¡Qué no hubiésemos dado!

 

Con la madurez adquirida con los aprendizajes que vienen después de los tortazos y errores que nos vamos dando año tras año, hemos aprendido a valorar la relevancia de una buena sesión de brainstorming con los equipos de trabajo (internos y agregados externos), la evolución de nuestras matrices FODA, la versatilidad de ideas que surgen al poner contra el rincón nuestra estrategia más tradicional.

 

Veníamos acostumbrados a una planificación estratégica que (siendo sinceros) si se ejecutaba, ¡bien!, y si no, pues improvisamos y salimos adelante. Y en caso de que no nos fuera tan bien, con finura decimos “de los errores se aprende más”. Así como al inicio atesorábamos los cuadernos, la cartuchera nueva, la mochila flamante y con olor a lona nueva… pero a fin de año… ¿cómo terminaba?

De hecho, la palabra misma tiene una estructura, un componente que nos llama a la sensación de que tenemos una varita mágica para lograr lo imposible.

Tomando en cuenta la concientización obligatoria que vivimos durante el 2020, decidí hacer un STOP a esta serie de actividades tradicionales, reconfortantes pero que definitivamente debían cambiar si quería salvar a mi negocio de un naufragio inminente, por lo cual, me centré en identificar cuáles son los típicos errores que año tras año vamos cometiendo en los procesos de planificación estratégica porque al perro lo capan una sola vez. En ese punto, les comparto mis resoluciones para evitar que nos auto-engañemos con la ilusión de un planning “eficiente”.

5 probemas más comunes de la planificación - Infografía

1) ¡Primero lo Primero! – es cierto que para muchos el proceso de ejecución marcando un checklist de actividades completadas es relajante y nos motiva. Sin embargo, no podemos pretender armar un plan de acciones a ejecutar sin haber dedicado un debido tiempo a cuestionar/entender/desarrollar/replantear la estrategia del negocio. ¿A dónde lo queremos llevar? ¿Por qué? ¿Cuáles son los pilares macro con sus objetivos? ¿Qué vuelco quiero darle a mi marca? ¿Por qué se va a diferenciar de la competencia? Esto lo define primero la Junta Directiva y luego los equipos funcionales se encargan de (teniendo claros y definidos los pilares estratégicos) definir el plan táctico para la ejecución.

2) La receta metodológica. Bien dicen que cada uno bate el chocolate a su manera, lo cual puede ser muy cierto. Cada empresa es distinta, cada mercado tiene sus particularidades, cada geografía sus características culturales que habilitan o bloquean a un negocio y sus estrategias. Pero, si contamos con procesos metodológicos standard, vamos a poder acoplar nuestro negocio/departamento/área a los cambios inminentes que va viviendo el entorno (más aún, luego del 2020) manteniendo el foco en nuestros objetivos, nuestros puntos diferenciadores, las necesidades del cliente y todo esto medido de forma ágil y rápida para ubicarnos como líderes de industria.

3) People RESPECT what you INSPECT, not what you EXPECT. Funcionaba en los entrenamientos de deportes, funciona con algunas relaciones de pareja, ¿por qué no habría de funcionar con los sistemas de métricas empresariales? Si no medimos los KPIs (indicadores de gestión) adecuados en el momento adecuado, ¿cómo sabemos si vamos bien? ¿Cómo nos damos cuenta que nuestra estrategia está propensa a una falla que nos va a costar mucho dinero? ¿Cómo nos percatamos que debemos apostarle a la producción de otro producto que está teniendo mayor demanda de nuestros clientes? Si no medimos, no podremos gestionar y tomar decisiones a tiempo. Esta es la razón por la que debemos identificar los KPIs a medir cada semana, mes, trimestre o semestre.

4) ¡Tengo la estrategia del siglo! (pero mi gente no la conoce) – el típico caso de la estrategia anual que genera la Junta Directiva en sesiones magistrales donde suman decenas de años de experiencia, postgrados, maestrías y tanta sabiduría valiosa para el crecimiento de la institución… que queda guardada en un PowerPoint llamado “Plan Estratégico 2021.ppt” que nadie nunca recibió/leyó/internalizó y lo peor de todo: a nadie le midieron por la ejecución cabal del mismo. Lo más importante de un proceso de Planificación Estratégica es que el equipo interno lo conozca y cada día antes de comenzar su jornada, conscientemente, tenga un criterio claro de cómo cada una de las actividades que DECIDA ejecutar, le acercan a él en su rol y a la empresa, a llegar a dichos resultados esperados. 

5) Liderazgo vs. Micromanagement. – la mejor forma de darle agilidad a un negocio es empoderando a los equipos y encargándoles tareas concretas donde deben tomar decisiones acertadas (y conocer las consecuencias al obtener excelentes, buenos y pésimos resultados). Es una excelente idea formar equipos comprometidos con dar lo mejor de si en aras del cumplimiento de sus metas empresariales. De lo contrario, estaremos confinados a las reuniones de revisión de avances en el plan estratégico llenas de excusas, pretextos, malas noticias disfrazadas y el típico “es que por la pandemia…”

Y como todo, es necesario elegir las batallas, así que, para comenzar, ¿cuál de estas 5 implementarías primero? Te leo en los comentarios.

¿Te cuesta definir? ¿No sabes por dónde arrancar? Te invito a que formes parte de nuestro Rocket Planning Community para que vayamos de la mano.

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