Alianzas y hermandades – La clave del crecimiento eficiente

Comenzamos con una frase bastante conocida: Dos cabezas piensan más que una.

Pero, ¿qué pasa si esas dos cabezas se alinean con una estrategia en común que les permita tener los mejores resultados, optimizando esfuerzos en conjunto y sumando iniciativas complementarias?

Eso suena interesante, ¿cierto?

El tema es que, para llegar a una alianza estratégica así de eficiente, toma su tiempo de acople, investigación y búsqueda… algo así como para encontrar la pareja perfecta y luego organizar una boda: llegar a acuerdos, involucrar elementos, cuadrar la lista de invitados y lo más importante: ¡disfrutar el proceso! 

Por eso, es tan importante, primero que nada, entender algunos aspectos de la personalidad y los estilos de trato del equipo con el cual prevemos generar una alianza estratégica. Para eso, les recomiendo siempre revisar la categorización de arquetipos de personalidad de Carl Jung para ver qué arquetipo puede potenciar un departamento u otro de nuestro negocio o, si tomamos en cuenta nuestro propio arquetipo dominante, podemos complementar nuestra gestión con nuestros aliados to-be.

Esto es clave, ya que, lo que buscamos tradicionalmente en un aliado estratégico es:

  • Conocimiento especializado en algún área
  • Relacionamiento que nos permita llegar a mercados o nichos diferentes
  • Experiencia y aprendizajes previos que nos ayuden a impulsar nuestro crecimiento.
  • Capacidad para cubrir mercados más grandes (más equipos, más personal, etc)

Por esto, debemos preguntarnos previamente:

  1. ¿A qué mercado/segmento (incremental) puedo llegar con esta alianza?
  2. ¿Qué nuevas perspectivas de negocio puedo aportarle?
  3. ¿Cómo podemos crear un sistema de pricing eficiente en conjunto? ¿Fusionando productos y servicios? ¿Generando suscripciones?
  4. ¿Cómo podríamos refrescar la experiencia de nuestros clientes en común fusionando el concepto de VALOR a raíz de la alianza?
  5. ¿Cómo podemos alinear nuestros procesos operativos en algunos puntos para generar eficiencias?

Lo importante, antes de tomar la importante decisión de formar una alianza estratégica es que podamos:

  • Sentir una relación de reciprocidad, transparencia y confianza.
  • Mantener acuerdos claros y específicos enumerando cada fase del proceso de negocio.
  • Mantener, a pesar de la confianza o lazos personales, procesos formales para documentar decisiones, siguientes pasos, expectativas y deadlines.
  • Establecer funciones claras a completar por cada una de las partes de la alianza.
  • Establecer objetivos claros como meta para dar continuidad en el tiempo a la alianza. Es importante tener una meta clara que debe cumplirse en un tiempo específico. Si no se cumple, no hard feelings, pero queda claro para todos, por qué razón no es viable continuar con la alianza.

Normalmente, buscamos alianzas con empresas, amigos, familiares de confianza… sin embargo, también les recomiendo tomar en cuenta que también existe un inmenso potencial de opciones para replanear la propuesta de valor de nuestro negocio desde la perspectiva de alianzas con entidades financieras, gremios, Cámaras, instituciones tecnológicas y de investigación, empresas de servicios complementarios y muchas más.

¡El cielo es el límite! El tema es elegir correctamente a los “ángeles» con los cuales lo queremos disfrutar, si es posible por un largo plazo.

¿Quieres que analicemos opciones en conjunto? 

¡Contáctanos!

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