Una mujer en el mundo corporativo

¡Vaya tema!
 
Resumiré mis insights sin adelantarme a lo que vendrá en el libro que estoy planificadon publicar a mediados de este 2021.
 
Definitivamente, el abordaje hacia esta temática lo voy a enfocar desde una posición de agradecimiento por todo el aprendizaje percibido (con embarradas, prejuicios, grandes mentores y bendiciones  con formas de oportunidades de lujo) y con esa perspectiva en mente, les voy a compartir algunas recomendaciones y aprendizajes que pueden ser útiles para aplicar durante proyectos individuales, emprendimientos, entre otros.
 
La mayor parte de mis años de experiencia laboral han transcurrido en ambientes de corporaciones y multinacionales, teniendo la oportunidad de visualizar y vivir en carne propia el aprendizaje que trasciende a las siguientes vivencias:
1) Procesos y más procesos. En términos generales, se dice que la mayoría de las mujeres son organizadas (y yo personalmente lo viví desde mi niñez con una madre que se llevaba su agenda de quehaceres hasta la ducha, casi), sin embargo, por una excesiva confianza en mis capacidades de memoria prominente, aprendí a organizarme, utilizar agendas y herramientas digitales que me ayudaran a maximizar mi tiempo productivo, herramientas de colaboración y gestión de proyectos para dar visibilidad de mis avances. En fin, me di cuenta de que los procesos, en un inicio son engorrosos, pero es la manera más efectiva y elegante de darle un uso óptimo a nuestro principal asset – el tiempo.
 
2) Juegos de jerarquías: en las Corporaciones, aparte de llegar a tus metas, de generar confianza con tus clientes, capacitarte constantemente para estar en vanguardia, organizarte y adoptar todas las herramientas de trabajo posible, trabajar a diario por un clima laboral ameno y de confianza…. ¡debes entender cómo funcionan las jerarquías de poder! De ninguna manera quieres saltarte un eslabón clave que luego te gane una enemistad o disconfort que por meros temas políticos y diplomáticos te impliquen un problema u obstáculo en tu crecimiento posterior dentro e la empresa. Analiza cuidadosamente el mapa de poder, los círculos de influencia y sin juicios, aprende a jugar un ajedrez corporativo que ayude a visualizar tus capacidades, transparentar tus resultados y sobre todo, apoyar a que tus equipos, tus clientes  y tus superiores lleguen a sus objetivos. ¡Ahí todos estarán felices!e
 
3) Hay que cacarear el huevo. ¡Frase célebre de una querida ex jefa! No es solo cuestión de cumplir con nuestra tareas, de ejercer nuestro deber a cabalidad. También es nuestra responsabilidad hacerlo visible y para esto, las redes sociales son una excelente herramienta que nos permite tangilibilizar de manera auténtica la satisfacción de nuestros clientes, la constancia de nuestro trabajo, mientras vamos profesionalizando la huella digital que vamos dejando día a día al profesar los valores corporativos en nuestra cotidianidad. Investiga, genera contenido de valor a tus audiencias, explota tus relaciones comerciales y empresariales para mostrar a tus redes de contactos que viniste a entregar valor 24×7. Las personas conectan con personas. Mientras más auténticos, reales y humanos nos mostremos, más fácil será conectar con el lado humano de nuestra Comunidad… ¡y entre humanos se cierran negocios!
 
4) Aprovecha cada segundo de capacitación. Yo recuerdo que en cuanto curso, learning path, certificación interna pudiese tomar, no dudaba en agendarme a las 4am para configurar una alarma y sacarle el máximo provecho a esos speakers y entrenadores de otros continentes con experiencias valiosas y un potencial académico inigualable. Lo fantástico de las Corporaciones es que te otorgan múltiples opciones para crecer y aprender. La decisión es tuya, de cuánto quieres aprovechar.
 
5) Estandarte de derechos humanos y valoración de los colaboradores. Algo que sin duda me encanta del mundo corporativo es que tus derechos se respetan por completo. Las áreas de RRHH se encargan de que te sientas a gusto, de que puedas documentar injusticias y presentarlas formalmente para que no se repitan, velan real e incansablemente por el bienestar de las personas en la empresa y este entorno debemos agradecer y aprovechar para luego poder replicar y asegurar que desarrollamos en un posible posterior emprendimiento.
 
Si bien es altamente sexy la idea de emprender y hacer las cosas a nuestro modo, seria insensato negar todas las bondades y aprendizajes que me dejaron 10 años de trabajo en el sector corporativo como Mujer profesional que siempre ha tenido ese ímpetu de crecer en un entorno de equidad, de reconocimiento y sobre todo de consciencia sobre el impacto en mi entorno.
 
Ambos mundos son atractivos y creo en los ciclos y las fases. Del mundo corporativo y del emprendimiento se aprende mucho y ambos aportan al desarrollo del liderazgo femenino. Es una mezcla espectacular que aconsejo que intenten al menos una vez en la vida y ahí me cuentan:
 
¿Por cuál se deciden?
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